Terapia con Ketamina para la Depresión: Qué es y Cómo Funciona de Verdad 🧠

Retiros Psicodélicos · 12 min de lectura

⚠️ Aviso Legal: Este artículo tiene fines educativos y no sustituye el diagnóstico ni el consejo de un profesional sanitario. La ketamina es un fármaco de uso hospitalario/clínico controlado — la esketamina (Spravato) solo puede administrarse bajo supervisión médica directa. No es una guía de autoadministración ni una invitación a buscar ketamina fuera de un entorno clínico certificado.

✏️ Actualizado: agosto de 2026 · Por

¿Qué es la terapia con ketamina? Es el uso, bajo supervisión médica, de un fármaco disociativo (la ketamina o su forma más pura, la esketamina) para tratar depresión resistente a tratamiento — en España, la esketamina intranasal (Spravato) está autorizada por la AEMPS desde 2022, combinada siempre con un antidepresivo oral, en consulta certificada. No tiene nada que ver con tomarla en una fiesta.

En este blog hablamos constantemente de psilocibina y ayahuasca, sustancias que la ley española sigue tratando como si fueran del todo ajenas a la medicina. La ketamina es distinta: es la única de esta familia que ya tiene un pie dentro del sistema sanitario público, con receta, financiación parcial del SNS y un fármaco aprobado con nombre y apellido. Y precisamente por eso genera más confusión que ninguna otra — la gente la conoce de las discotecas, no de la consulta del psiquiatra, y esas dos cosas casi no se parecen.

Vamos a quitarle el filtro a la historia: ni es una «droga de discoteca disfrazada de medicina» ni es una panacea sin matices. Vamos a desgranar qué es de verdad, cómo actúa en el cerebro, y — la parte que casi nadie explica bien — en qué se diferencia exactamente de tomarla en un contexto recreativo.

¿Qué es exactamente la ketamina y por qué se usa en terapia?

La ketamina es un anestésico disociativo que lleva décadas usándose en quirófanos y urgencias de todo el mundo — está en la lista de medicamentos esenciales de la OMS desde 1985. Químicamente no tiene nada que ver con la psilocibina, el LSD o la ayahuasca: esas sustancias actúan sobre el receptor serotoninérgico 5-HT2A, mientras que la ketamina bloquea un receptor distinto, el NMDA (de glutamato). Es la razón por la que, aunque coloquialmente se agrupen todas bajo el paraguas de «psicodélicos», el mecanismo real es otra familia farmacológica.

Lo que la ha traído a la conversación de salud mental es un hallazgo casi accidental: a dosis mucho más bajas que las anestésicas, produce un efecto antidepresivo rápido — horas o días, no las 4-6 semanas que suelen tardar los antidepresivos convencionales en hacer efecto. Para alguien en crisis depresiva grave, esa diferencia de tiempo puede ser literalmente vital.

¿Cómo actúa la ketamina en el cerebro?

Red de sinapsis neuronales brillando en dorado sobre fondo oscuro

El primer ensayo que puso esto sobre la mesa fue el de Berman et al. (2000), publicado en Biological Psychiatry: una sola infusión intravenosa de ketamina produjo mejoras significativas del ánimo en pacientes deprimidos en cuestión de horas. Seis años después, el estudio de referencia del NIMH liderado por Zarate et al. (2006) en Archives of General Psychiatry confirmó el hallazgo en un ensayo controlado con placebo: el 71% de los pacientes con depresión resistente a tratamiento respondió a las 24 horas de una sola dosis.

El mecanismo propuesto es distinto al de los antidepresivos clásicos (que actúan sobre serotonina/noradrenalina). Al bloquear los receptores NMDA, la ketamina desencadena una liberación de glutamato que parece estimular la producción de nuevas conexiones sinápticas — un proceso de neuroplasticidad rápida en regiones del cerebro implicadas en la regulación del ánimo. Dicho en corto: no solo «tapa» el síntoma como muchos antidepresivos, sino que parece ayudar al cerebro a reconectarse de otra forma. La evidencia sigue siendo un terreno activo de investigación, no una explicación cerrada al 100%.

¿Es legal la terapia con ketamina en España?

Sí, y de hecho es la única terapia de esta familia con aprobación sanitaria oficial en España — con matices importantes según qué forma de ketamina hablemos:

Vía Estatus legal en España Cómo se administra
Esketamina (Spravato®) Autorizada por la AEMPS desde 2022 para depresión resistente al tratamiento, combinada con un antidepresivo oral Spray nasal autoadministrado bajo supervisión médica directa en consulta certificada, con 2h de observación posterior
Ketamina racémica (IV) Uso off-label — el fármaco en sí está aprobado como anestésico, pero no específicamente para depresión. Se ofrece en clínicas privadas bajo criterio médico Infusión intravenosa en entorno clínico, supervisión médica y monitorización de constantes

La financiación del Sistema Nacional de Salud para la esketamina está limitada a adultos de 18 a 74 años que no han respondido a al menos tres estrategias distintas con antidepresivos (siendo al menos una de combinación o potenciación) en un episodio depresivo grave actual. Si no cumples ese criterio pero tu psiquiatra considera que puedes beneficiarte, existe también la vía privada.

Esto contrasta, por cierto, con lo que ya contamos en psicodélicos clásicos y antidepresivos: con psilocibina o LSD, los ISRS tienden a atenuar el efecto. Con la esketamina es justo al revés — está aprobada precisamente en combinación con un antidepresivo oral, no en sustitución. Es una de las confusiones más comunes que me encuentro, y merece quedar clara.

¿En qué se diferencia de tomar ketamina en una fiesta?

Esta es, para mí, la pregunta que de verdad importa, porque es donde más desinformación hay. La molécula es la misma; el contexto lo cambia todo:

  • Dosis: las dosis terapéuticas son sub-anestésicas y están calculadas por peso/protocolo clínico — muy alejadas de las dosis recreativas, que suelen ser más altas, más frecuentes y sin control de pureza.
  • Frecuencia: un protocolo clínico tiene un número de sesiones definido y espaciado (en Spravato, dos veces por semana las primeras 4 semanas, después reduciendo). El uso recreativo compulsivo no tiene ese límite — y ahí es donde aparece el riesgo real.
  • Toxicidad de vejiga (cistitis por ketamina): el riesgo documentado de daño en la vejiga y las vías urinarias está asociado casi siempre a uso recreativo crónico y frecuente, no al uso clínico puntual y controlado.
  • Supervisión y setting: en clínica hay monitorización de constantes, personal médico presente, y un espacio pensado para que la disociación no dé miedo. En una fiesta, si algo va mal (el temido «k-hole», una disociación intensa y desorientadora), estás solo con quien esté cerca.
  • Integración: el protocolo clínico incluye seguimiento psicológico del proceso. El uso recreativo, casi nunca.

Ninguna de estas diferencias es cosmética — son, literalmente, la diferencia entre un tratamiento con evidencia detrás y un riesgo real para la salud física y mental.

¿Para quién es (y para quién no) la terapia con ketamina?

No es para todo el mundo, y cualquier clínica seria te lo dirá antes de aceptarte como paciente:

  • Contraindicada o de alto riesgo en personas con antecedentes de psicosis o esquizofrenia — la disociación puede desestabilizar estos cuadros.
  • Precaución en hipertensión no controlada — la ketamina puede elevar la tensión arterial y la frecuencia cardíaca de forma transitoria.
  • Precaución en antecedentes de abuso de sustancias, dado el potencial de dependencia psicológica de la propia ketamina.
  • No recomendada en embarazo.
  • El criterio de acceso a Spravato en el SNS exige haber fallado ya varias líneas de antidepresivos — no es una primera opción de tratamiento.

¿Cómo es una sesión de esketamina, paso a paso?

Para que te hagas una idea real, sin sorpresas, así es en la práctica un protocolo típico con Spravato en una consulta certificada:

  • Cribado previo: evaluación psiquiátrica completa, revisión de tensión arterial, antecedentes de psicosis, abuso de sustancias y otras contraindicaciones. No entras a la primera sesión sin esto.
  • El día de la sesión: te autoadministras el spray nasal bajo supervisión directa del profesional sanitario, que permanece en la sala o accesible durante todo el proceso.
  • Monitorización: se controla tensión arterial y estado clínico durante al menos 2 horas después de la dosis, antes de darte el alta de la consulta ese día.
  • Transporte: no puedes conducir ni manejar maquinaria el resto del día — tienes que ir acompañado o volver en transporte que no seas tú quien conduzca.
  • Frecuencia: en el protocolo estándar aprobado, dos sesiones semanales las primeras 4 semanas, reduciendo gradualmente la frecuencia en función de la respuesta.
  • Siempre en combinación: nunca como monoterapia — va siempre junto a un antidepresivo oral que ya estés tomando o que se instaure a la vez.

¿Se usa la ketamina para algo más que la depresión?

Sí, y hay un uso concreto que merece mención aparte por lo relevante que es: la emergencia psiquiátrica con ideación suicida activa. La AEMPS tiene un segundo Informe de Posicionamiento Terapéutico específico para esketamina en el tratamiento agudo a corto plazo de una emergencia psiquiátrica por trastorno depresivo mayor — precisamente porque la velocidad de acción (horas, no semanas) tiene un valor clínico distinto cuando lo que está en juego es el riesgo inmediato, no solo el malestar sostenido en el tiempo.

Fuera de España, también se investiga (con niveles de evidencia todavía más variables) su uso en trastorno de estrés postraumático, dolor crónico y trastorno obsesivo-compulsivo resistente. Ninguno de estos usos tiene, a día de hoy, la misma solidez regulatoria que la indicación en depresión resistente — los menciono para que tengas el mapa completo, no como promesa de que «sirve para todo», que es exactamente el tipo de exageración que este blog intenta evitar siempre.

¿Qué se siente durante una sesión de terapia con ketamina?

La experiencia es disociativa: sensación de separación entre mente y cuerpo, distorsión del tiempo y del espacio, a veces una cualidad onírica o de «observador externo» de los propios pensamientos. No es un viaje visual intenso como con la psilocibina — es más introspectivo, más silencioso. Algunos pacientes lo describen como incómodo al principio, sobre todo la primera vez; por eso la supervisión y la sala tranquila importan tanto como la dosis.

Y aquí va lo mismo que repito siempre en este blog, sea cual sea la sustancia: la sesión no es donde termina el trabajo, es donde empieza. Lo que haces con lo que surge después — la integración — es tan importante como la propia infusión o el spray nasal. Si llevas un registro de tus procesos, tanto si es esto como si es cualquier otra herramienta de trabajo interior, el Club Psiconauta tiene un Protocolo de Integración Guiada pensado exactamente para no dejar la experiencia suelta sin procesar — y si prefieres papel y boli antes o después de cada sesión, el Cuaderno de Integración de la tienda está pensado para lo mismo.

Preguntas Frecuentes

¿Es lo mismo la ketamina que la esketamina?

No exactamente. La ketamina es una mezcla de dos moléculas especulares (enantiómeros); la esketamina (Spravato) es solo una de esas dos, aislada y purificada. Es la forma que tiene aprobación específica de la AEMPS y la EMA para depresión resistente, administrada en spray nasal.

¿Cuánto dura el efecto antidepresivo de una sesión?

Varía mucho por persona. El efecto de una sola sesión suele ser transitorio (días a una semana), por eso los protocolos aprobados usan sesiones repetidas y espaciadas, no una dosis única y ya está.

¿Puedo pedir esketamina directamente a mi médico de cabecera?

No es el circuito habitual. El acceso pasa por psiquiatría, tras haber probado ya varias líneas de antidepresivos sin respuesta suficiente — es un tratamiento de segunda o tercera línea, no de entrada.

¿Es peligrosa la ketamina si se usa de forma clínica?

Con supervisión médica, dosis controladas y cribado previo de contraindicaciones, el perfil de seguridad documentado es bueno. Los riesgos más serios (daño de vejiga, dependencia, desestabilización psicótica) están asociados sobre todo al uso recreativo no supervisado y frecuente, no al protocolo clínico puntual.

Si lo que buscas es un espacio para procesar cualquier proceso interior con cabeza — sea esto, un viaje con psilocibina o una sesión de respiración — el Club Psiconauta tiene el Protocolo de Integración Guiada y una comunidad detrás.

Un abrazo enorme, psiconauta. Nos vemos en el camino.

«La psicodelia no es un escape de la realidad, sino un mapa para entenderla. Explora con respeto, integra con consciencia.»

Fuentes citadas: Berman, R.S., Cappiello, A., Anand, A., et al. (2000). Antidepressant effects of ketamine in depressed patients. Biological Psychiatry, 47(4), 351-354. · Zarate, C.A. Jr., Singh, J.B., Carlson, P.J., et al. (2006). A randomized trial of an N-methyl-D-aspartate antagonist in treatment-resistant major depression. Archives of General Psychiatry, 63(8), 856-864. · AEMPS. Informe de Posicionamiento Terapéutico de esketamina (Spravato®) en trastorno depresivo mayor resistente al tratamiento (2022). · AEMPS. Informe de Posicionamiento Terapéutico de esketamina (Spravato®) en el tratamiento agudo a corto plazo de una emergencia psiquiátrica debida a trastorno depresivo mayor.

Emilio Quintanilla

Emilio Quintanilla

"La psicodelia no es un escape de la realidad, sino un mapa para entenderla. Explora con respeto, integra con consciencia."

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